Innovación tecnológica en dispositivos de asistencia y su aporte al cuidado de la salud

|

751037   Medycaf


La incorporación de tecnología en el ámbito sanitario modificó de forma sostenida la manera en que se brinda atención a personas con movilidad reducida. En hospitales, residencias y hogares particulares, los dispositivos de asistencia cumplen un rol central para garantizar traslados seguros y reducir riesgos tanto para pacientes como para cuidadores. Este tipo de equipamiento se volvió parte de una estrategia más amplia orientada a mejorar la calidad del cuidado y a optimizar los recursos disponibles en los sistemas de salud.


Dentro de este escenario, la grúa para pacientes en cama se consolidó como una herramienta de uso frecuente en distintos contextos asistenciales. Su función principal es facilitar el traslado de personas que no pueden movilizarse por sí mismas, minimizando el esfuerzo físico del personal y reduciendo el riesgo de caídas o lesiones. La adopción de estos equipos responde a una necesidad concreta: acompañar el aumento de la población con dependencia funcional y mejorar las condiciones del cuidado diario.


Los fabricantes avanzaron en el desarrollo de modelos que se adaptan a diferentes necesidades. Existen grúas manuales, eléctricas y con sistemas electrónicos de asistencia, pensadas para espacios amplios o reducidos. La ergonomía y la facilidad de uso se volvieron criterios clave en el diseño, ya que influyen directamente en la seguridad del paciente y en la tarea del cuidador. Elegir el equipo adecuado requiere analizar factores como el peso, el nivel de movilidad y el entorno en el que se utilizará.


El acceso a estos dispositivos también se amplió a través de distintas modalidades de adquisición. El mercado ofrece opciones de compra y alquiler, una alternativa que resulta útil en situaciones temporales o de recuperación postoperatoria. Esta flexibilidad permite a familias e instituciones ajustar la inversión según la duración del uso y las posibilidades económicas, evitando gastos innecesarios cuando el requerimiento no es permanente.


La evaluación previa de cada caso es un paso determinante. Los profesionales de la salud recomiendan realizar un diagnóstico funcional antes de seleccionar un equipo, con el fin de asegurar que el equipo se ajuste a las necesidades reales del paciente. Una elección inadecuada puede dificultar el traslado y generar riesgos evitables. Por eso, la intervención de personal capacitado resulta fundamental en esta etapa.


El avance tecnológico también impactó en la eficiencia de estos aparatos. Los modelos más recientes incorporan sistemas de control que facilitan las maniobras y reducen el margen de error. Sensores de seguridad, arneses ajustables y mecanismos de estabilidad contribuyen a un uso más confiable. Desde Medycaf explican que “Estas mejoras no solo protegen al paciente, sino que también disminuyen la carga física del cuidador, un aspecto relevante en entornos con alta demanda asistencial”.


Según datos de la Organización Mundial de la Salud, actualizados en 2024, más del 15 por ciento de la población mundial vive con algún tipo de discapacidad, y una parte significativa requiere asistencia para la movilidad. En Europa, el envejecimiento de la población incrementa esta demanda: Eurostat señala que para 2030 una de cada cuatro personas tendrá más de 65 años. Este contexto refuerza la necesidad de contar con dispositivos que acompañen el cuidado a largo plazo.


El aspecto económico también forma parte del análisis. Además del costo inicial, se deben considerar gastos de mantenimiento, formación y adaptación del espacio. Tanto la compra como el alquiler pueden ser opciones válidas, siempre que respondan a una planificación adecuada. Evaluar el uso previsto y la frecuencia permite tomar decisiones más eficientes y sostenibles.


La expansión de los dispositivos de asistencia refleja un cambio en la forma de entender el cuidado. La tecnología se integra como un apoyo concreto para responder a necesidades reales, con foco en la seguridad y la dignidad de las personas. A medida que la demanda crece, la innovación seguirá orientándose a ofrecer soluciones accesibles y funcionales, acompañando un modelo de atención más cercano y responsable.

Comentarios